Mostrando entradas con la etiqueta Curanderas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Curanderas. Mostrar todas las entradas

SÍNTOMAS DE UNA MAGIA NEGRA.

1 – Sentimientos negativos

Uno de los primeros síntomas de ...hacer recibido un trabajo de magia negra es comenzar a sentir tristezas y depresiones inexplicables. La persona se siente bien, su vida va relativamente bien, pero experimenta una desazón y amargura que son demasiado en relación a cómo vive. Pueden ser también fobias y ataques de pánico. Pienso que la más característica es la tristeza que es de tipo existencial y al mismo tiempo inexplicable, sin motivo. Es importante tener en cuenta que la debilidad emocional del embrujado es el portal por donde entrará el trabajo. Con el tiempo la persona llega a creer que no tiene buen humor y que siempre ha sido más o menos así, pero no es cierto, parte de la efectividad del trabajo es convencerlo de que es normal sentirse mal.

2 – Situaciones cortadas

Esto es lo que vulgarmente se dice “fulano está cortado”, se le han cortado los caminos. No le salen los proyectos, los negocios, todo le va mal. Todo se le corta misteriosamente, aún si la persona tiene buen ánimo y le pone ganas a la vida. Encontramos que muchas personas dicen “no creo en estas cosas, a mi no me llegan”, pero sus vidas son inconclusas y nunca están felices.

3 – Problemas económicos

Así como entra dinero así sale también, esta es una característica. También pérdidas de dinero inexplicables, empieza a tener problemas para pagar sus deudas y comienza a generar nuevas deudas. El dinero no le alcanza. Si el trabajo es para arruinarlo entonces también puede tener problemas en el trabajo al punto de ser expulsado del mismo o tener problemas con los compañeros.

4 – Cansancio extremo

Se siente más cansado de lo habitual. Aun cuando va a dormir una siesta corta es como si le desenchufaran de la vida, “cae como un plomo”. Le falta energía y siente peso en el cuerpo, especialmente en la espalda y en la cabeza.

5 – Incumplimientos

Se le van las ganas de ir a reuniones de amigos, también se le van las ganas de trabajar. El desgano comienza a aplicarse a todas sus actividades, ni ganas de divertirse tiene.

6 – Repercusiones en la casa

Se le rompen los aparatos eléctricos uno tras de otro. Arregla uno y se le rompe el otro y así sucesivamente. Las mascotas se enferman y mueren. Salen extrañas humedades y la casa empieza a perder belleza, queda con una energía oscura y pesada. Hay calor excesivo en los ambientes o un frío extraño que nunca se va. Hay movimientos de cosas, puertas que se abren solas, vidrios que estallan.

7 – Pesadillas

Tiene visiones negativas y pesadillas horribles. Personas que le persiguen, visiones de cementerio, de muerte, colores grises, escenas violentas o excesivamente sexuales según sea el trabajo. Puede llegar a escuchar voces y sonidos raros, despertarse en la noche porque siente que le tocan, ver imágenes muy claras en las manchas de la pared o en la calle. Eso indica que su astral está bombardeado por entidades negativas. Ve algunas entidades características del tipo de trabajo que le han hecho o del ritual que se usó.

8 – Mal humor y agresividad

Experimenta sentimientos agresivos hacia las personas más cercanas. Tiene cierta energía de violencia a su alrededor. Puede entrar fácilmente en discusiones y peleas sino sabe manejar su mundo emocional.

9 –Problemas sexuales y de pareja

Típico si el trabajo se ha hecho para separar la pareja. Se siente distanciamiento, pocas ganas de estar con la persona, problemas en las relaciones sexuales, frialdad, desinterés, peleas aún en el mismo acto sexual. Si la persona no tiene pareja se le dificulta encontrarla, de lo contrario encuentra personas que le traicionan o le causan daño, son parte del trabajo también. Las mujeres pueden llegar a tener distorsiones en la menstruación, anorgasmia y desinterés sexual. El hombre puede llegar a tener impotencia.
En caso contrario se activa una sexualidad desenfrenada y entonces las personas pueden llegar a tener conductas de riesgo, excesiva promiscuidad, descuido en las relaciones sexuales, contacto con personas negativas, enfermedades de transmisión sexual, etc.

10 – Síntomas físicos

Dolores de cabeza, embotamiento, dificultad de concentración, dolores de estómago, ardor de estómago, dolores lumbares, de los huesos en general. Dolores y ardores en la zona genital, malestar general tipo fiebre que no es fiebre pero no se va. Pesadez generalizada, malestar de hígado aunque no ingiera ningún alimento. Ardor en los ojos, inflamación de los ojos, caída de los párpados. Adelgazamiento abrupto o aumento de peso rápido, en pocas semanas. Ansiedad desmedida, gran angustia. Problemas en la piel como granos, salpullidos, manchas extrañas, picazón aunque no tenga ni manchas ni ronchas (saladura). Pérdida de color en el rostro, falta de luminosidad, mirada apagada, apariencia de más edad, pérdida de vitalidad (posible mal del muerto en niños).
Si a la personas le han mandado muertos para atormentarlo le cambia la mirada y llega a tener facciones bastante diferentes, le queda el rostro apagado y rígido.
También la persona empieza a ser desprolijo en la forma de vestirse y a veces hasta deja de bañarse.
Algunos otros detalles a tener en cuenta son los olores que rodean a la víctima tanto en su energía como en su casa. Olores a podrido, a basura quemada, olor rancio, olor similar al amoniaco, olores ácidos y a huevo podrido o similar a la ruda son indicio de entidades astrales nefastas que rodean a la persona

Oración a Ceferino Maravita.



Hoy me acordé de ustedes, pues una amiga me pidió que le dijese algo para cortar su racha de mala suerte, y me acordé de un tratado de medicina antigua y magia oculta que tengo por ahí, y claro, tiré de él.
Os cuento un poco, de Ceferino Maravita (en España es poco conocido, pero bueno, seguro que mucha gente de Latinoamérica ha escuchado hablar de él.
Uno de los médicos-magos más asombrosos de la Sierra Nevada de Santa María, fue éste indio. Aquellos enfermos que sufren de enfermedades ocasionadas por hechicería, pueden llamar todas las noches a éste hombre santo, para que les ayude a curarse de sus dolencias. Se hará la siguiente invocación:
"En nombre de Kalusuanga, el Dios primitivo de la luz, hijo de los siete mares rojos y de los siete rayos del Sol, yo te invoco Mama Ceferino Maravita, para que me curéis de mis dolencias. Amén."
Con mucha fe, y visualizándonos ya curados, poco a poco saldremos de éstas rachas que a veces parecen no acabar nunca.

Mirar de Tristeza o Aliakán

Aliakán
Como ya os comenté, se puede limpiar a la gente durante nueve días con agua y unos trocitos de tela, eso sí, hay rezos y alguna cosilla más, pero sólo se puede comentar en Viernes Santo. Mi madre lo hacía a las doce del medio día, para que no se le olvidase ningún día, y así lo suelo hacer yo también cuando puedo. Las telas bajan o suben dependiendo de cómo se sienta el paciente, suelen caer al fondo el primer día, pero luego ya se van quedando arriba, hasta que en el último, ya flotan todas, señal de que ya se ha cortado el trabajo del paciente y se ha recuperado. Los colores, como veis, blanco, negro, amarillo y rojo. Yo pongo los nombres para no equivocarme de vaso al rezarle a éstas personas.

Viernes Santo...

    Cuando era niña, veía a mi madre "mirar de mal de ojo" a la gente, y me acostumbré a recibir visitas en casa de personas que venían a que se lo curase. He visto a señoras llegar con niños en los brazos, recién traidos del hospital, donde no les sacaban nada, ni lograban calmarlos, los pobrecitos venían llorando y cuando mi madre les quitaba el daño, se dormían en los brazos de sus mamás. Y los viernes, más pacientes. Traían frutas, huevos, leche... unos regalos humildes que mi madre se apresuraba a guardar y luego dábamos buena cuenta de ello. Mi madre al enseñarme a rezarlo, tanto ésto como el Alicakán o Tristeza (es más fuerte, quizá son magias negras que nos echan), me dijo que nunca, nunca había que coger dinero o pedir algo a cambio, si alguien nos quiere regalar algo, humildemente lo aceptamos y ya.
    En la adolescencia, ésta, me dijo que tenía que aprender a quitarlo yo, no hubo manera de convencerla de que no, aunque probé a decirle que se lo enseñase a mis hermanas, pero claro, soy la pequeña y me tocaba. Así es mi pueblo, mi tierra, te toca y punto, no preguntes. Y un Viernes Santo, me lo enseñó. Estuve años sin practicarlo, hasta que lo necesitó algún niño de mis amigas, y lo volví a recordar y empezar a quitárselo.
    Os cuento lo que sé. El mal de ojo o aojamiento (como lo llaman en Galicia), se produce sobre todo por envidias, malos pensamientos hacia una persona, o el desearle el mal. Puedes ponerte un sábado por la noche guapísima, y ese día, llegar de vuelta a casa cargada. Hay personas que les puede la envidia y te lo echan mirándote, siempre mirándote, no vale con tu nombre ni nada de eso, aunque en foto también vale.
También hay personas que no miran de esa forma, pero tienen una fuerza especial en su cuerpo, que sale a través de su vista, y, aunque te miren con aprecio, lo pueden echar también. Eso pasa mucho con los bebés, les ves tan guapos, que te los comerías, y a veces, los mira tanta gente, que aunque no quieran les pueden impregnar de esa mala energía. Sin ir más lejos, en mi familia, nació una niña hace unas semanas, un lunes, y el viernes siguiente, con cuatro días de vida, ya le quité su primer mal de ojo. Nadie le va a desear un mal a una recién nacida, pero es tanto lo que la han mirado, que se ha impregnado de ello. Y una personita tan pequeña, no puede bloquear ni defenderse de éstas cosas.
    Aunque contra el mal de ojo, poco sirve, he visto lazos rojos en los carricoches o cunas, ojos turcos, escapularios, amuletos... pero la energía va más allá de éstas cosas. Yo recomendaba poner al lado de la almohada un muñequito o algo que llame la atención mucho, para que el primer golpe de vista no lo reciba el bebé directamente, sino que la mirada se vaya hacia otra cosa antes. En los mayores, es diferente, aunque nos lo echan igual.
    Yo suelo notar cuando me lo echan como el estómago revuelto y un dolor agudo en la cabeza, como pinchazos, que no se quita y es muy molesto. Además, me quedo sin energía y me fatigo más, y a veces, incluso tengo ganas de llorar sin saber por qué. Entonces recurro a alguien que me lo quite, porque a mí misma no me lo puedo quitar. Eso sí, alguien que no me toque directamente, como mi madre, por que al haber consanguineidad, cuesta más quitarlo.
     El mejor día para deshacerse de él es el viernes, así que a veces, los viernes miro a los niños de mis amigos, o a gente que me viene a la cabeza por que mi intuición me dice que lo haga. También a los que me lo piden claro. Si no tengo a la persona cerca, lo hago con una foto, en la que estén solos, claro. Para saber si la persona lo tiene, cuando se hace el rezo, notaremos que nos duele la cabeza, el estómago (incluso llego a vomitar si lo tiene agarrado muy fuerte), nos lloran los ojos, bostezamos, o perdemos la fuerza, quiero decir, que el mal de la persona, se lo quitamos, porque nos viene a nosotros. Por que en ésto, la curandera o curandero, da su energía. Eso sí, no preocuparos, que pasa pronto y en diez o quince minutos estamos repuestos.
    Y lo más importante, la curandera, en éste caso, yo misma, fuera del Viernes Santo, no puede decir jamás los rezos, pues entonces, nos vendría de arriba un castigo, y los castigos de arriba, para quien los quiera, porque esos, nos se pueden cortar con ningún elemento de la Tierra. Así que si se quiere preparar a alguien para que lo cure, sólo puede ser en éste día. Yo, este año lo pasaré a algunas chicas de aquí, de Sevilla, que es donde yo vivo ahora, para que ellas, también puedan quitárselo a más gente. Ese día, les diré lo que deben hacer, y que lo escriban en un papel, que, deberán quemar antes de las doce de la noche. Es importante, que si no se ha memorizado, se deje para otro año, después de esa hora, no hay que volver a leerlo ni a decir ni comentar las frases, pues habría castigo de "Arriba".



   En fin, fue el primer contacto con las cosas de brujas o curanderas que tuve, ya de niña, aunque lo veía de forma natural en casa. Eso sí, mi madre nunca ha dicho nada de eso, ni se llama a sí misma curandera ni nada. Sólo es algo que le tocó, como a mí.